Arrodillarse ante el Himno, Irreverencia o Derecho

Like

Ver a los atletas del fútbol americano arrodillarse durante la entonación del Himno Nacional de los Estados Unidos es una acción que resulta chocante para el espectador, y una manifestación voluntaria cargada de controversia y pasiones. Las voces a favor y en contra no se hacen esperar y el conflicto social generado en estos momentos tiene en los extremos a un sin número de deportistas profesionales enfrentados con el Primer Mandatario de la Nación, Donald Trump, quien, con ácidos comentarios,ha condenado la reacción contestataria de esos jugadores ante alarmantes acontecimientos sociales que se han generado recientemente en esta anglosajona tierra de América. Sucesos y reclamos que hacen recordar aquellas agrias manifestaciones exigiendo equidad en los Derechos Civiles, realizadas por las minorías de color en los tumultuosos años 60’s.

Recreación, pasatiempo, actividad física, competición, reglas o normas, entrenamiento, placer, diversión. Cada una de estas palabras complementa la descripción de “deporte”, pero intentar describir el concepto, excluyendo el término “social” es un absurdo. Ningún tipo de actividad deportiva se puede disfrutar a plenitud si una avalancha de inconvenientes sociales perturba los pensamientos de aquellos que practican alguna disciplina deportiva, sin importar cuál sea.

Para un atleta de alto rendimiento, tener una actuación que llene las expectativas, no solo depende de su estado físico, su capacidad mental juega un papel trascendental en la manera en que éstos aplican sus habilidades. “Cuerpo sano, mente sana”, es una de las frases distintivas de la influencia de las actividades físicas y deportivas en las personas, y  precisamente la claridad mental para tomar decisiones y ordenarle al cuerpo ejecutar comandos motores,que para simples mortales como nosotros son imposibles de realizar, a esas “máquinas humanas” le pudiera resultar extenuante.

Repito, tratar de extirparle la carga social al deportista profesional es pretender ocultar la humanidad misma del jugador. Y este factor humano, combinado a la extraordinaria exposición que reciben los deportes profesionales, en toda su dimensión, es lo que convierte al  deporte en un magnífico escenario para llevar mensajes de reclamos sociales y políticos, realidades intrínsecas que los protagonistas llevan consigo y en muchas ocasiones les afecta directamente.

La historia registra extraordinarios acontecimientos de jugadores profesionales que aprovecharon la vitrina brindada por sus disciplinas deportivas, para ejercer su soberano derecho a la libertad de expresión. Personas que se abrazaron de su influencia social como deportistas y vieron en los estadios repletos y las transmisiones televisivas a nivel nacional, la mejor oportunidad de decirle al mundo sus posiciones sociales más arraigadas.

La primera manifestación de reclamo social por un deportista, que trascendió a nivel mundial y utilizando la atención mediática, ocurrió en los Juegos Olímpicos México 1968. Además de que fueron unos Juegos matizados por una horribleacción represiva días antes de la cita olímpica, del Gobierno mexicano contra un movimiento estudiantil, la llamada “Matanza de Tlatelolco”.

En estas Olimpiadas, unos osados velocistas estadounidenses, Tommie Smith y John Carlos, desataron un fervor cívico que se propagó como un intenso fuego en el corazón de casi todos los atletas participantes del evento mundialista. Ambos lograron subir al pódium en la carrera de los 200 mts., (Smith, oro y Carlos, bronce).Con las cabezas inclinadas, mostrando una sangrante vergüenza por los hechos violentos que se escenificaban en las calles su país contra las personas de color, y sus puños con guantillas negras alzados al cielo, cual antorchas enlutadas con los asesinatos de los principales representantes de los derechos civiles en Estados Unidos en la década de los 60, Malcom X, asesinado el 21 de febrero de 1965 y Martin Luther King, quien fuera ultimado el 4 de abril de 1968, seis meses antes de la mayor concentración deportiva del mundo. Tommie Smith y John Carlos utilizaron el saludo de la organización civil “Los Panteras Negras” para manifestar ante un multitudinario público y las cadenas de televisión del mundo, su reclamo de igualdad racial en el país representado por la Bandera de barras y estrellas.

Desde entonces, una larga lista de deportistas continúa usando la exposición brindada por las cámaras en el terreno de juego para declarar su inconformidad hacia medidas socio-políticas, y reclamos de reivindicaciones e igualdades civiles.

Un caso que no ocurrió en medio de un juego o competencia profesional, pero que cabe destacar, fue el protagonizado por la leyenda del boxeo, Muhammad Ali, quien siendo campeón mundial de los pesos pesados, se reusó, por sus ideologías religiosas, a enlistarse para participar en la Guerra de Vietnam (1966). Esta posición tomada por el excelso Campeón, fue declarada como desacato por una Corte Judicial y lo condenaron a cinco años de prisión. En “Ali, Bumaye” detallo mejor este capítulo en la vida de Cassius Clay.

Hoy, el deporte rey de los estadounidenses enfrenta una de las más difíciles crisis de su historia, y no hablamos de una huelga organizada por el Sindicato de Jugadores o un paro laboral y candados en las puertas de los estadios, auspiciados por los dueños de equipos.Muchos jugadores de Futbol Americano han optado por una forma de protesta para nada ortodoxa y que se presta a la mala interpretación, una posición tan desafiante e irreverente que ha hecho tambalear los principios patrios de un país que se enarbola como el más ferviente de nacionalista.

El racismo, las desigualdades sociales, las arbitrariedades gubernamentales, las organizaciones segreguistas, el vilipendio de los derechos humanos, el odio. Todas estas atrocidades humanas que han sido una funesta mancha en la historia de los Estados Unidos de América, y que en algún momento se creyeron superadas, han resurgido como vampiros que esperaban la puesta del sol. Entonces, le corresponde al deporte, nuevamente, vestir la capa y portar su defensora armadura, para que bajo los estandartes de atletas que se yerguen como valientes caballeros, luchen contra males ocultos que pretenden sembrar su semilla envenenada en los corazones confundidos.

La pregunta que se desprende: ¿Es correcta y legítima la forma en que protestan estos jugadores profesionales?

El Detonante

Según el portal CNN en español, la chispa se encendió en medio de la temporada pasada de la “National Football League” (NFL), y cito: “Todo comenzó con el mariscal de campo del equipo de fútbol americano los 49ers, Colin Kaepernick. El viernes 27 de agosto (2016) mientras sonaba el Himno Nacional, antes del partido de su equipo frente a Green Bay, Kaepernick no se puso de pie como el resto de su equipo, sino que permaneció sentado en el banco.”

La respuesta del jugador, cuando los medios se le acercaron, fue categórica y más controversial que la acción misma: “No me voy a poner de pie a mostrar orgullo por una bandera de un país que oprime a la gente de color”. Una semana después, el revolucionario mariscal de campo le subió el tono a su indisciplina, arrodillándose mientras se entonaba el cando a la Patria de George Washington, antes de iniciar el encuentro entre los 49ers y los San Diego Chargers.

Tras él y hasta la fecha, más de 250 se han quedado sentados o se arrodillan durante el Himno Nacional de los Estados Unidos de América. Associated Press (AP), en un trabajo publicado a finales de septiembre, da cuenta de 200 jugadores y los enlista por fechas, resaltando el número de atletas por equipo y por encuentro que se abrazaron a su cojonuda osadía para arrodillarse o permanecer en sus asientos, mientras ondea la Bandera de barras y estrellas, bailando las melodías del Himno Patrio.

Las llamas se acrecientan día tras día, al punto de que las principales estrellas de la NBA, como Stephen Curry y LeBron James han manifestado su apoyo, y de paso el repudio a las declaraciones del Presidente Donald Trum en contra de los rebeldes deportistas de la NFL. Dirigentes de la talla de Greg Popovich, manager y presidente de operaciones de Los San Antonio Spur, quien emitió fuertes declaraciones, le dio un importante espaldarazo a la libertad de expresión y derecho a opinión

Las Regulaciones

El “Código de la Bandera de los Estados Unidos”, extraído del “Código de los Estados Unidos”, estipula:

“Titulo 4

  • Bandera y sello, sede del Gobierno y los Estados
    • Capítulo 1
      • La Bandera
        • Punto 9
          • Conducta durante la elevación, la bajada o el paso de la bandera

Durante la ceremonia de levantar o bajar la bandera o cuando la bandera está pasando en un desfile o en revisión, todas las personas presentes en uniforme deben rendir el saludo militar. Los miembros de las Fuerzas Armadas y los veteranos que están presentes pero no en uniforme pueden hacer el saludo militar. Todas las demás personas presentes deben hacer frente a la bandera y ponerse de pie con la mano derecha sobre el corazón o, si procede, quitarse el tocado con la mano derecha y sujetarlo en el hombro izquierdo, la mano sobre el corazón. Los ciudadanos de otros países presentes deben estar atentos. Toda conducta de este tipo hacia la bandera en una columna en movimiento debe hacerse en el momento en que pase la bandera.

La normativa claramente establece la reverencia a la Bandera, y por “ley de atracción”, la ceremonia incluye a las notas del Himno Nacional.

Con respecto al reglamento de la NFL, actualizado al año en curso;“2017 Official Playing Rules Of The National Football League”. No existen leyes en la NFL que obligue al deportista a mantenerse de pie durante el acto cívico, esta reverencia está incluida únicamente en el “Código a la Bandera de los Estados Unidos”.

Esta flexibilidad en las regulaciones de la Liga Profesional de Fútbol Americano, le da al jugador la libertad de continuar con la indómita forma de reclamo; lo que no estipulan las reglas, no es ilegal.

La situación pone a tambalear los cimientos del deporte más visto por los estadounidenses y ya le hace mella al negocio. La preocupación toca las puertas de los ejecutivos, al punto de que algunos están apretando el botón del pánico.

Jerry Jones, el mandamás de los Dallas Cowboys, la franquicia más costosa de la NFL, que en el ranking de la revista especializada Forbes: “Por octavo año consecutivo, Los Vaqueros de Dallas se colocaron como el equipo más caro de la NFL, con un valor de 3.2 billones de dólares. Sólo el Real Madrid – cuyo valor es de 3.4 billones – supera a la franquicia estadounidense”, dio un ultimátum a sus empleados:

“Yo lo que sé es esto, no podemos… en la NFL, de ninguna manera, dar la implicación de que toleramos el irrespeto la bandera. Sabemos que hay un debate serio en este país sobre esas cuestiones, pero no hay dudas en mi mente que la Liga Nacional de Fútbol y los Vaqueros de Dallas van a defender la bandera. Así que estamos claros.  ¿Entienden? No vamos a… si no respetamos la bandera, entonces no vamos a jugar. Punto”.

Desde mi óptica, el reclamo es válido y necesario, lo que me parece algo difícil de asimilar es el hecho de irrespetar los símbolos patrios.

Ahora bien, “Cuando la Ley es injusta, lo correcto es desobedecer”, palabras de Mahatma Gandhi, una de las figuras más revolucionarias del Siglo XX, y que le caen como anillo al dedo a los sediciosos e insurrectos jugadores en su meta de hacer retumbar sus voces de reclamo.

Es un tema muy espinoso. El conflicto está en el terreno. Rodarán cabezas, muchos serán suspendidos, el negocio seguirá perdiendo dinero y el conservadurismo continuará criticando las posiciones de reivindicación e igualdades. Pero azar la voz y erguir el pecho, exigiendo lo que por derecho natural corresponde, es una obligación que descansa en los hombros de cada individuo.

Así signifique recibir el mote de irreverente, antipatriota, desleal, traidor, gavillero, no hay cabida a desmallar. La mayoría de los grandes hombres que lucharon por su patria y que defendieron los derechos de todos los ciudadanos, han sido vilipendiados y agredidos por esa clase dominante que ve su lujosa posición social en riesgo, cuando las minorías se manifiestan.

 

Por Rafael Henríquez | @jcrhenriquez | Con información de Con Miel y Con Hiel Mass Media

FUENTES:

http://www.sportsnet.ca/football/nfl/200-nfl-players-sit-kneel-anthem-sunday/sn-amp/

http://cnnespanol.cnn.com/2016/09/05/por-que-se-arrodillan-estos-deportistas-durante-el-himno-nacional/amp/

http://deporadictos.com/la-lucha-contra-el-racismo-en-el-deporte-los-gestos-que-hicieron-historia/

http://www.elfinanciero.com.mx/after-office/los-equipos-mas-caros-de-la-nfl-segun-forbes.html

 

Like

About the Author

Rafael Henríquez
Director y Productor de Con Miel y Con Hiel Mass Media, Periodista, Cronista Deportivo, Locutor, Escritor.