La ética del hacker: una visión diferente del mundo

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Esta semana en TecnoTopics os traigo una recomendación de lectura, seguramente muchos de vosotros ya conoceréis el libro o habréis oído hablar de él, otros quizás no; pero tanto para los que sí lo conocen como para los que no, considero es una buena oportunidad para leer este texto, pues en esta sociedad que vivimos, tan predefinida y con cánones profundamente arraigados, es sin lugar a dudas una invitación a reflexionar sobre nuestra visión y mentalidad en aspectos fundamentales de la vida como son el tiempo, el trabajo, el dinero y la libertad de expresión.

La ética del hacker y el espíritu de la era de la información” escrito por Pekka Himanen en 2001, es una obra, como bien explica en el prefacio, realizada en colaboración con otros dos autores, Manuel Castells y Linus Torvalds.

La idea de escribir este libro surge en otoño de 1998, al coincidir como ponentes en un congreso en la Universidad de California en Berkeley. Allí observan que los temas que iban a desarrollar eran muy similares por lo que decidieron unir esfuerzos. El producto final, sería la publicación de un manual para la vida.

Antes de continuar haré una breve biografía de los autores:

  • Pekka Himanen es doctor en Filosofía por la Universidad de Helsinki (Finlandia), desde entonces ha trabajado como investigador en Finlandia e Inglaterra y universidades norteamericanas como Stanford y Berkeley.
  • Linus Torvalds es ingeniero de software, creador del sistema operativo Linux en el año 1991, un sistema operativo libre que compite con grandes monopolios del software como Microsoft. En la actualidad sigue a cargo del proyecto que suma ya más de 80 millones de usuarios en todo el mundo.
  • Manuel Castells es sociólogo, economista y profesor de Sociología y Urbanismo en la Universidad de California en Berkeley, director del Internet Interdisciplinary Institute en la Universidad Abierta de Cataluña y presidente del consejo académico Next International Business School. Entre sus obras más importantes destaca la trilogía de La era de la información: economía, sociedad y cultura (1996-2000).

Como veis los tres autores son de diferentes disciplinas por lo que puede llevar a plantearnos  ¿Cómo siendo tan distintos coincidieron para realizar este libro? Bien, a día de hoy todas las áreas del saber crean un entramado o sistema complejo compuesto de partes interrelacionadas entre sí, es decir, que todas ellas se entrelazan y conectan en un punto. En este caso la conexión es la Sociedad de la Información y os explicaré el por qué.

Uno de los términos que no dejan de sonar por doquier para definir la era en la cual nos encontramos es la Era de la Información o Era del Conocimiento, dicho de otro modo, vivimos inmersos en plena Sociedad de la Información, aunque otros autores la han definido también como sociedad postcapitalista (Peter Drucker), nueva economía del conocimiento (Alvin Toffler) o sociedad postindustrial (Daniel Bell).

Independientemente de cómo denominemos a nuestra Era, somos conscientes que la información es la nueva moneda de cambio y que la misma está presente en todos los ámbitos de nuestro quehacer cotidiano. Pero… ¿qué entendemos por Sociedad de la Información? IBM Community Development Foundation (1997) la define como “Una sociedad caracterizada por un alto nivel de intensidad de información en la vida cotidiana de la mayoría de ciudadanos, organizaciones y sitios de trabajo, por el uso de tecnología común o compatible para un amplio rango de actividades de negocio, educacionales, personales o sociales, y por la habilidad de transmitir, recibir e intercambiar datos digitales rápidamente entre sitios indistintamente de la distancia”.

Una definición más actualizada sería la propuesta por Antonio Crespi Serrano y Antonio Cañabate Carmona (2010) en la que incluyen la creación, la distribución, la difusión, el uso y la integración de la información dentro de la actividad económica, política y cultural, sin olvidarnos de la función preponderante de las tecnologías, como herramientas indispensables para la manipulación, creación y distribución.

Dicho esto, los tres autores se complementan a la perfección. Torvalds tiene a cargo el prólogo del libro, en él habla del hackerismo informático; Castells presenta su teoría de la información, consistente en: el ascenso del informacionalismo, el nuevo paradigma de la tecnología de la información y una nueva forma social: la sociedad red y Himanen analiza el significado social de la ética del hacker situando el ejemplo del hackerismo informático de Linus en el marco más amplio de nuestra época perfilado por Manuel.

Seguramente que después de todo lo expuesto estaréis deseando saber la sinopsis del libro para ver si de verdad os compensa leerlo o no. A continuación os dejo un breve resumen, el mismo aparece dentro de “La ética del hacker y el espíritu de la era de la información”:

“En el centro de nuestra era tecnológica se hallan unas personas que se autodenominan hackers. Se definen a sí mismos como personas que se dedican a programar de manera apasionada y creen que es un deber para ellos compartir la información y elaborar software gratuito. No hay que confundirlos con los crackers, los usuarios destructivos cuyo objetivo es el de crear virus e introducirse en otros sistemas: un hacker es un experto o un entusiasta de cualquier tipo que puede dedicarse o no a la informática. En este sentido, la ética hacker es una nueva moral que desafía la ética protestante del trabajo, tal como la expuso hace casi un siglo Max Weber en su obra clásica La ética protestante y el espíritu del capitalismo, y que está fundada en la laboriosidad diligente, la aceptación de la rutina, el valor del dinero y la preocupación por la cuenta de resultados. Frente a la moral presentada por Weber, la ética del trabajo para el hacker se funda en el valor de la creatividad, y consiste en combinar la pasión con la libertad. El dinero deja de ser un valor en sí mismo y el beneficio se cifra en metas como el valor social y el libre acceso, la transparencia y la franqueza. Este libro es una invitación a recorrer las cuestiones fundamentales sobre la vida en la sociedad de la información, a emprender un viaje lleno de sorpresas que nos ayudará a orientar nuestras vidas hacia nuevas y apasionantes perspectivas.”

Getty Images

De esta forma el libro queda dividido en tres grandes capítulos más el prólogo de Torvald y el epílogo de Castells, los capítulos son:

  1. La ética del trabajo que desafía la actitud esclavizadora, cuestionando la ética protestante de Weber, en la que propone un espíritu alternativo para la sociedad red. Ese espíritu alternativo irá en conexión con el propósito de la vida, el tiempo y la creatividad.
  2. La ética del dinero, analiza el uso comercial de la información, poniendo en evidencia a las empresas y corporaciones que desean generar grandes monopolios apropiándose de las patentes, marcas registradas y derechos de autor, en contraposición con la ética hacker que piensa que la información es un bien extraordinario para ponerlo a disposición de la humanidad. El dinero no funciona como un factor básico organizador de la vida, sino que lo verdaderamente importante será la libertad, la pasión y el deseo de crear algo que sea valioso para la sociedad.
  3. La nética o ética de la red es la referida a “facilitar el acceso a la información y a los recursos informáticos”. Este plano aborda temas relacionados con la libertad de expresión y el acceso de todos a la red.

Cada uno de los capítulos del libro nos ayudan a despertar mediante una lógica aplastante y bien documentada. Nos ilustra sobre los cánones sociales preestablecidos y poco a poco nos adentra en una filosofía de vida en la que la pasión por lo que haces, el ser dueño de tu tiempo y la solidaridad para generar valor añadido, es más importante que el dinero y el prestigio social.

Actualmente vivimos más apegados a la lógica del filósofo francés Henri Saint-Simon del siglo XIX “solo quienes trabajan son considerados ciudadanos” y bastante más alejados de la Antigüedad y del pensamiento Aristotélico, “solo los que están exentos de trabajo son considerados ciudadanos de pleno derecho.”

Hoy en día hay empresas que han ido adoptando poco a poco la ética del hacker, corporaciones como Google, Amazon o Netflix muestran algo de esto al mundo, sin embargo no es oro todo lo que reluce.

Para concluir deciros que durante el post he ido pesando que tal vez os habéis preguntado ¿por qué he hablado de este tema y qué tiene que ver con la educación? TecnoTopics es un espacio para hablar de todas estas cosas, educación y tecnologías de la información van de la mano. No obstante creo que los educadores debemos aprender mucho de la ética del hacker, dejar atrás ese modelo prusiano de adoctrinamiento en las aulas y empezar a motivar la enseñanza desde otras perspectivas. Recuperar la pasión sería el primera paso.

Sabemos que la educación actual no potencia la creatividad, más bien la anula y lo que hace todo el sistema educativo es formar a personas para ganar dinero con lo que hacen…En este sentido ¿Tendremos que hackear la educación para conseguir el cambio que todos deseamos?

¡El debate está servido!

 

Bibliografía

Crespi Serrano, A. y Cañabate Carmona, A. (2010). ¿Qué es la sociedad de la información?. Barcelona: Cátedra Telefónica-UPC, 62 p. [Versión electrónica]. Recuperado de: https://catedratelefonica.upc.edu/ca/documents/llibres/docs/bfque-es-la-sociedad-de-la-informacion

Himanen, P. (2001). La ética del hacker y el espíritu de la era de la información, 166 p. [Versión electrónica]. Recuperado de:  http://eprints.rclis.org/12851/1/pekka.pdf

 

Por Izaskun Herrojo Salas | @Izaskun | Para Con Miel y Con Hiel Mass Media

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About the Author

Izaskun Herrojo Salas
(Madrid, España). Licenciada en Documentación por la Universidad Carlos III de Madrid, Especializada en Documentación Informativa, Magíster en Tecnología, Aprendizaje y Educación e Investigadora en formación (Doctoranda) por la Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Unibertsitatea. Actualmente dirige el Departamento Hemeroteca-Biblioteca del Archivo General de la Nación y gestiona el Área de Servicios de la Biblioteca Juan Bosch. Anteriormente ha desarrollado su experiencia profesional en diversas productoras de televisión en España como: Gestevisión, Cuarzo, la Fábrika de la Tele, Atlas o Globomedia, gestionando la documentación audiovisual y sonora de programas de televisión y cine. Su vocación por la biblioteca y la cooperación le llevaron a ganar dos becas de la Universidad Carlos III de Madrid en temas relacionados con el voluntariado y la cooperación interuniversitaria en los años 2007 y 2009. Asimismo ha desarrollado proyectos solidarios en España, Chile, República Dominicana y Benin. Entre los años 2003-2006 desarrolló la iniciativa “la hora del cuento” en diversos colegios públicos de la Comunidad de Madrid.