La Carrera hacia los Playoff

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En 1995, siendo Bud Selig el comisionado de Mayor League Baseball (MLB), se implementó en el método de clasificación el Wild Card o Comodín. Un cuarto equipo, aquel que obtuviera el mejor record entre los segundos lugares de cada división, se unía a la fiesta de otoño y completaría la llave de enfrentamientos donde el primer escalafón es la Serie Divisional.

La inclusión de este cuarto conjunto rindió frutos positivos al juego, aumentó la competencia e involucró más a esas franquicias que no tenían oportunidad de alzarse con los lideratos divisionales, la lucha se hizo más intensa. Pero, y siempre surge el bendito pero, ya para julio 10 equipos se evidenciaban completamente descartados y empezaban a empacar para la próxima temporada. Correcto, faltando dos meses para que concluya la campaña solo cinco o seis conjuntos se mantenían en competencia y los restantes nueve o 10 se unían al remate de jugadores en el mercado de cambio.

It`s not good for busines (No es bueno para el negocio), dicen los gringos cuando algo no da los resultados monetarios esperados. Esos estadios dejaban de llenarse, los fanáticos decepcionados se alejaban de los partidos, evadían las tiendas y obviaban esa acumulación casi patológica de memorabilia. ¿Para qué comprar camisetas y objetos de un equipo que está fuera de la postemporada? ¿Por qué perder cuatro horas de tu tiempo viendo un partido donde tu conjunto está “completando calendario”?

¿Cómo respondió Selig a este problema? Ampliando las oportunidades de clasificación. En 2012 se agregó un segundo Comodín y con esto se incluía otro equipo en cada Liga. Cuatro boletos de Wild Card incrementaban a 10 las franquicias que viajarían a los playoff. Las reacciones a favor y en contra no se hicieron esperar, y con mayor vehemencia porque el ticket correspondiente a los comodines solo les garantiza un único partido en la postemporada, los dos equipos clasificados vía Wild Card se enfrentan en un partido de muerte súbita.

Es posible que alguno pueda ganar la división con 84 victorias y que otro equipo que consiguió 97 victorias y quedó detrás de uno que ganó 98, tenga que jugárselo todo en un partido“, comentó en ese momento el otrora manager de los Tigres de Detroit, JimLeyland, algo decepcionado con el duelo a vida o muerte entre los comodines.                      

El espaldarazo llego de la mano de Mark Shafiro, en ese tiempo presidente de los Indios de Cleveland, hoy CEO de los Toronto Blue Jays, cuando se refirió al nuevo formato: “Esto es el lado positivo. Ganar la división se hará imperativo y eso es algo que yo siempre he tratado de enfatizar. También se crea más efervescencia entre los fanáticos, ya que más equipos podrán aspirar a entrar en la postemporada“.

Este partido con carácter de “todo o nada” cambio por completo la meta inicial de los equipos, ya no es clasificar, ahora es ganar la división, hay que evadir la clasificación vía Comodín para así no arriesgarse a ese engorroso y estresante juego por el puesto en el Campeonato Divisional.

Sálvese quien pueda

Bajo el formato de Wild Card, llegar a julio con una marcada desventaja en comparación al líder de la División no significa estar descartado, entonces surge la difícil pregunta para los Gerentes Generales de los equipos: ¿vender o comprar? Deben decidir si vale la pena competir por uno de los comodines y salir al mercado a tratar de tapar los huecos que hacen débil al equipo o colocar en la vitrina a sus jugadores más destacados, piezas atractivas para cambio, y recibir en el trueque prospectos que fortalezcan sus fincas con miras a las venideras temporadas.

Justo en esa disyuntiva se vio el Gerente de los New York Yankees, quien se inclinó por comprar, tan atinada fue su decisión que hoy no buscan un Comodín, solo medio partido los separa de sus acérrimos rivales, los Medias Rojas de Boston, quienes lideran la División del Este con (60-49). Con record de (57-50), los Mulos del Bronx se hicieron el lunes de los servicios del serpentinero de los Okland Athletics, Sonny Gray, quien se pronunció emocionado y ansioso por debutar con la camiseta de rayas el próximo viernes.

Los Astros de Houstron (69-39) dominan el Oeste de la Liga Americana a 15 juegos de su más cercano seguidor, los Seattle Mariners. En la Nacional, los Nacionales de Washington (63-43) en el Este, distanciados a 12 partidos de los Miami Marlins y Los Angeles Dodgers, quienes con (76-32) alcanzaron esa cantidad de triunfos más rápido que en cualquier otra temporada en la historia de la franquicia, dominan el Oeste del viejo de los circuitos con una ventaja de 14 encuentros de los Colorado Rockies. Estos tres conjuntos son los únicos con etiqueta de cómodos y solo un apocalíptico debacle los desprendería de un tranquilo pase como líderes en sus respectivas divisiones.

La férrea y extenuante carrera se percibe al ver la tabla de posiciones correspondiente al Wild Card. Ese par de boletos por cada Liga tiene involucrados a 10 equipos incluyendo a Detriot en la Americana, alejado a siete partidos completos de Yankees y Kansas City, quienes lideran la escalera, por encima de Seattle, Tampa Bay, Orioles, Angels, Minnesota, Rangers y Blue Jays.Okland y Medias Blancas entendieron su situación y empezaron temprano a desmembrar el conjunto, obteniendo muy buenas piezas jóvenes a cambio de sus ases de rotación.

En la Liga Nacional, Los Rockies y Arizona Diamondbacks encabezan la cúspide por los comodines, un poco más reducida en comparación con la cantidad de equipos involucrados en la carrera, los Cerveceros de Milwaukee alejados a cinco partidos y San Luis Cardinals a ocho encuentros son los únicos que se podrían considerar como hostigadores. Y me atrevo a descartar a unos Cardenales que no tienen ese impulso necesario para remontar una desventaja tan pronunciada.

Una importante cantidad de franquicias (13), se encuentran actualmente en la carrera hacia los playoff. Equipos que tienen reales posibilidades de clasificar por la vía del Wild Card, como los Mellizos de Minnesota, quienes no juegan en postemporada desde el 2010, año en que ganaron la División Central con marca de (94-68), siendo barridos por los Yankees en tres partidos, en la segunda Serie Divisional de la Liga Americana; y Arizona Diamondbacks, que no saborean las mieles de los playoff desde que ganaran el Oeste de la Nacional en 2011, en esa ocasión cayeron ante los Cerveceros en el máximo de una Serie Divisional pactada al mejor de cinco encuentros.

Para este servidor, un partido de muerte súbita no debería definir el pase a las series divisionales, “un juego lo gana cualquiera”, es una frase célebre en el béisbol, y si lo define, como es el caso, no debería ser considerado como parte de la postemporada; pero como yo no escribo las reglas, y está estipulado que el encuentro de vida o muerte de los comodines es un trozo impregnado de drama de los playoff, entonces, la lucha encarnizada por esos dos boletos se torna mas sangrienta, brindando a las franquicias, a los jugadores y a una ferviente fanaticada la oportunidad de dejar el cuero en el terreno en caso de los peloteros y la garganta en el estadio, cuando hablamos de los feligreses, hasta el final de la vuelta regular, que se extiende al mes de septiembre.

La carrera hacia los playoff no se acaba para la mayoría de los equipos el 31 de julio con la fecha límite de cambio, tenemos, gracias al Wild Card, ardua competencia hasta el último día de la temporada.

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About the Author

Rafael Henríquez
Director y Productor de Con Miel y Con Hiel Mass Media, Periodista, Cronista Deportivo, Locutor, Escritor.