El talento que se escapa. ¿Qué sigue tras el merito?

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Revisando el TimeLine en Facebook, llama mi  atención un post de una conocida, cuyo enlace  es de la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ), en Florencio Varela, Argentina, la dirección conduce a una especie de nota de prensa digital que habla sobre la experiencia de un estudiante dominicano, hermano de la joven antes mencionada, que actualmente está viviendo en Argentina y preparándose para cursar la carrera de Ingeniería Informática en tan prestigiosa institución académica. Se trata de otro bachiller de nuestro país, cuyo índice académico le ha hecho merecedor de una beca internacional. En el mismo tenor hace unos días escuché de un joven, de apenas 21 años, que se graduaba con honores de la carrera de economía, egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), tal proeza no se daba en años en la Primada de América según se dice.

Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ)

​”​Según el Informe General Sobre Estadísticas de Educación Superior 2013 y 2014 y Resumen Histórico 2005-2014, realizado por la Oficina Nacional de Estadísticas, el registro histórico de las becas nacionales otorgadas, por año, en el período 2005 al 2014, para realizar estudios en Instituciones de Educación Superior (IES). En las 35 IES donde realizaron sus estudios las personas a quienes se les otorgó becas nacionales, se registró un total de 29,662 personas becadas (becas de grado, posgrado y software). Dicho informe revela que la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), atendió el 45.09 % de las becas otorgadas, es decir, 13,374 personas becadas.​”​

Estos dos tremendos ejemplos de superación estudiantil son de los tantos dominicanos que salen de las escuelas públicas, politécnicos, colegios, universidades con un excelente índice académico, los cuales les hacen merecedores de los beneficio que trae ser parte de la excelencia académica del país, pero algo hace que toda mente pensante se detenga a meditar y se pregunte, ¿Y después que se gradúan qué? ¿Cuál es el aporte que esas brillantes mentes hacen a su patria?

Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)

Estas preguntas parecen salidas de la boca de cualquier curioso lleno de envidia, pero no es así. Hay que tener en cuenta ciertos factores que están bien latentes en la realidad de nuestro país, uno de ellos es  el tipo de educación con la que contamos. La educación en República Dominicana hoy en día, más que lo revelado por informes internacionales que la colocan entre los últimos lugares del ranking mundial en cuanto a calidad, es una educación lineal, de escuchar para aprender y repetir conocimientos, muchos de los cuales llevan años impartiéndose de la misma manera, sin tener en cuenta la actualización que se ha venido dando en los diferentes campos del conocimiento. Es un método de enseñanza que no enfatiza en una visión humanista, donde el deber de todo ciudadano sea aportar para el desarrollo de una mejor sociedad, más bien, se esfuerza por incentivar la competición férrea, haciendo que el individualismo apremie en las mentes de los estudiantes, teniendo como resultado final futuros profesionales que solo les interese su bienestar particular, todo esto bajo un velo moralista religioso que nubla la inspiración de una mente crítica. Otros factores, no menos importantes, son los que tienen que ver con el sistema político y social de esta media isla, la falta de voluntad política, de equidad y oportunidades hacen que ser un buen estudiante y futuro profesional de alto rendimiento sea hasta un acto egoísta, donde el “yo soy” es la etiqueta para echar al menos a todos los demás.

Los resultados divulgados en la evaluación realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en su estudio trienal sobre los alumnos de 15 años en todo el mundo denominado Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA 2015), arrojan que la República Dominicana quedó en quinto lugar con el puntaje más bajo,entre 72 países evaluados en pruebas de ciencia, lectura y matemáticas.

En momentos donde la sociedad dominicana clama a una sola voz que se detengan los actos de corrupción y el cese de la impunidad, las instituciones públicas deben tener en cuenta a esos profesionales de alto nivel para que sirvan a su tierra, aportando sus conocimientos para así tener instituciones optimizadas, capaces de dar un buen servicio a la ciudadanía y por fin poder justificar el gasto de nuestros impuestos, que cada día parecen no tener fin.

Pero para nuestra mala suerte, para llamarle de alguna forma a la falta de disposición, el talento se escapa, como helio de un tanque cuya válvula está mal cerrada, nuestros mejores futuros profesionales y los ya realizados, hoy en día su único norte es su propio crecimiento, el obtener un mejor estatus social y económico, ser dueños de sus propias empresas,  ser reconocidos, de lado queda serle útil a la nación, mientras cada día el Estado se llena de “compañeros” cuyo único propósito es conseguir el beneficio de su valor como pieza del ajedrez político nacional.

Jean Piaget

Ser un profesional competente requiere  haber sido un buen estudiante, pero un buen estudiante sin una mente crítica, abierta a los cambios de paradigmas, dispuesta al debate y a la búsqueda de soluciones, cuyo resultado final sea un ciudadano que le interese un mejor pueblo, simplemente es otro ser más que viene a engrosar la lista de aquellos que con su ego alimentan la gran desigualdad que cada vez más nos separa.

Para concluir, cito lo dicho por el desaparecido psicólogo suizo Jean Piaget: “El segundo objetivo de la educación es formar mentes que puede ser críticas, que puedan verificar y no aceptar todo lo que se les ofrece. El gran peligro de hoy son los lemas, opiniones colectivas, las tendencias ya hechas de pensamiento. Tenemos que ser capaces de oponernos de forma individual, para criticar, para distinguir entre lo que está bien y lo de lo que no”.

R.A.

 

 

Referencias:

Párrafo 2

​Arias, J. D. L. F., Vicente, J. M. M., Sánchez, F. J. P., & Berbén, A. B. G. (2010). Percepción del proceso de enseñanza-aprendizaje y rendimiento académico en diferentes contextos instruccionales de la Educación Superior. Psicothema22(4), 806-812.
Párrafo 5

Rivas, A. (2015). América Latina después de PISA. Lecciones aprendidas en la educación en siete países (2000-2015). Buenos Aires: CIPPEC-Instituto Natura.

 

 

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Ricardo Acosta
Locutor, Comentarista, Periodista.