¿Quién Mató a Sagrario Díaz?

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En 1972, los funestos “12 Años de Balaguer” (1966-78) estaban en su clímax, La Banda Colorá se paseaba oronda por las calles del país, ya con un año de madurez, y con la violencia represiva que identificaba a estos jóvenes, reclutados en 1971 por el Gobierno de Joaquín Balaguer, impregnaban pánico y terror a su paso.

La sangre de los muertos políticos del Doctor se saboreaba en la densidad del ambiente social dominicano, y la desaparición física e intelectual de los osados que alzaban la voz contra el Estado, pasaron de ser casos aislados a hechos atroces de asesinatos, ejecutados bajo la orden culposa de un gobernante intolerante y represivo.

Durante esos desgraciados “12 Años de Balaguer”, una lista tupida de jóvenes dominicanos, que fueron masacrados y arrancados de sus familias, solo por manifestar un orden de ideas diferente a la del Gobernante de turno, o por expresar su descontento ante siniestros acontecimientos que atentaban seriamente contra el bienestar social y las libertades públicas, protagonizaron los nefastos hechos de sangre auspiciados por el Estado.

La mañana del martes 4 de abril de 1972, un contingente policial rodea la Universidad Autónoma de Santo Domingo, el estupor y la tensión abrasan el ambiente, la incertidumbre sofoca la respiración y un grupo de estudiantes se congrega frente al Aula Magna. El asalto del recinto es inminente, las fuerzas policiales buscan desesperadamente a Tácito Leopoldo Perdomo, sospechoso de planear un magnicidio. Las horas transcurren con el espesor de un suero de melaza, mientras una impróspera conversación telefónica entre el Jefe de la Policía Nacional, General Neit Rafael Nivar Seijas y el Rector de la UASD, Dr. Jottin Cury, buscaba una salida salomónica de la situación.

Pasadas las 4:00 pm, y no obstante las afirmaciones del Rector, asegurándole al Jefe policial que Tácito Perdomo no se encontraba en el recinto, “las tropas policiales inician rápida penetración al campus universitario: Cascos Negros, comandados por el coronel Julio Carbuccia Reyes; Servicio Secreto, por el coronel Rolando Martínez Fernández y, Operaciones Especiales , por el Tte. Coronel Francisco A. Báez Maríñez.”

Historia Dominicana en Gráficas

Sagrario Ercida Díaz era parte de la muchedumbre estudiantil que intenta defender su Alma Mater, escudándose en las gloriosas notas del Himno Nacional, frente a los fusiles amenazantes de policías que actuaban bajo las órdenes de viles, intolerantes y paranoicos funcionarios. Una detonación interrumpe el cántico patrio, y 10 minutos de balacera le continúan. La repugnante acción bélica unilateral fue atroz. Con el cese de los disparos, un desconsolado grito de ayuda ensordece el entorno. “Ayúdenme, se muere mi hermanita”, es el clamor de Danilo Santiago Díaz, con su hermana Sagrario en brazos, herida de bala en la cabeza.

Tras 10 días peleando por su vida, “la compañera Sagrario”, pasó de ser activista estudiantil a mártir. Murió el 14 de abril, llenando de luto la sociedad dominicana, que se manifestó indignada, en repudio al sangriento hecho.

“¿Quién mató a Sagrario Díaz?, la mató la Policía. ¿Quién mató a Sagrario Díaz? la Maldita Policía”, vociferaban los entristecidos manifestantes, quienes, tras la muerte de la estudiante de economía, lloraban entre reclamos de justicia la vil y abusiva tragedia.

Como la de Sagrario Díaz, muchas vidas fueron malogradas y decenas de las mentes jóvenes más excelsas de la época fueron cercenadas. Hoy, 45 años después, siguen mutilando a esos que, con su fuerza intelectual, representan un peligro inminente contra el plan de “acoñamiento” social al que tienen sometido al pueblo dominicano. Solo que a diferencia de los años 70 y 80, su método de silenciar voces conscientes no incluye la desaparición física ni el uso brutal de fusiles y/o las fuerzas policiales. En pleno Siglo XXI, la forma de callar esas transmisiones disidentes es, delante de un mostrador de compra y venta, con fardos de papeletas, adquirir conciencias y dignidades al precio que dicte la tasa de cambio vigente.

Hoy, Sagrario Díaz muere a cada minuto, avergonzada de sus “compañeros”, que prefirieron abultadas cuentas de bancos auspiciadas por el Estado, a defender orgullosos, aunque arriesguen sus vidas en el proceso, las indelebles y honorables letras de nuestro Himno Nacional. Esa interpretación patriótica con la que estudiantes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo intentaron defender su alta casa de estudios, una tarde de abril en 1972.

Ya el método no es desaparecerte para evitar escuchar tus taladrantes gritos de reclamo, exigiendo justicia, equidad y educación. Ahora, la estrategia consiste en captar y alinear esos discursos divergentes, convirtiéndolos en bocinas estatales, cuyas peroratas se limitan a una defensa ridícula e irrisoria del Gobierno, endiosando la figura, en esencia servil, de un Mandatario obtuso y envilecido de poder.

Las Redes Sociales se han convertido en el medio de comunicación más consultado por la llamada “Generación del Milenio”, y por ende una oportuna plataforma de reclamos y exigencia de reivindicaciones sociales. Usando esa vitrina, desde mi cuenta de Twitter, y conmovido al conmemorarse, el pasado 4 de abril, un aniversario de la tragedia descrita en párrafos anteriores, enarbolando el grito agitador de aquellos reclamantes de 1972, pregunté:

— “¿Quién mató a Sagrario Díaz­?

Las respuestas de dolor e indignación no se hicieron esperar. La comunicadora y cronista deportiva Jesmín Quepi (@JQuepi) comentó: “El abuso de un maldito gobierno y 45 años después seguimos igualitos y siguen matando…”

Twitter: @JQuepi

“No la mataron, solo la hicieron eterna, porque los guerreros como ella  desaparecen físicamente, pero su ejemplo queda.” Un bohemio y poeta, Rafael Castillo (@leafarcastillo), manifestó al responder, cómo la muerte de Sagrario Díaz la hizo trascender a la eternidad.

Otro sentir, expresado como respuesta al histórico cuestionamiento fue el de la licda. Berny Dicló (@bdiclo), al señalar que los culpables de su muerte son: “#ElSistema, #ElEstado, esos que hoy arremeten contra una niña con un globo verde, esos que se ven desesperados con los reclamos del pueblo.” Aquí se lee muy claro que aún, esos asesinos de conciencia siguen gobernando.

Esos son ejemplos de que aun tenemos un sentir latente que demanda cambios, y no olvida los acontecimientos que manchan muchos capítulos históricos en la República Dominicana.

Pero es vergonzoso cómo los actuales comunicadores y “seudoperiodistas” han optado por prostituir su moral, mercadeando su pluma, voz e imagen para aupar y vitorear acciones emanadas del Estado, adversas al diáfano desarrollo social de la ciudadanía dominicana. Y en medio de esa despreciable subasta de decoro y compromiso profesional, recurren a una especie de “memoria selectiva”, que filtra los acontecimientos y eligen eliminar de sus remembranzas y conocimientos aquellos hechos que socavaron y dragaron la dominicanidad, convirtiendo a la crema y nata de nuestros intelectuales en zombis monetarios y sedientos caza recompensas.

El interrogante clamor de “¿Quién mató a Sagrario Díaz­?” sigue hoy teniendo vigencia, y la respuesta continúa siendo la misma. El despiadado verdugo de Sagrario, ahora es más letal, tiene más experiencia, usa guantes y se viste de traje. El matador de la joven estudiante de economía en 1972 sigue acumulando homicidios, cual insaciable asesino en serie, que ha ido mejorando sus métodos, blindando su accionar con un Congreso que le pertenece, que cuenta con una Justicia que desamarra opcionalmente sus vendas y dispara selectivamente contra los inocentes, auxiliada de una corrupta y bien calibrada mira telescópica.

“¿Quién mató a Sagrario Díaz­?” Es una pregunta que no busca un culpable, porque ya todos lo conocen. Es una

#MarchaVerde, 22 de enero.

interrogante que persigue un cambio, que exige derechos, que desafía a un Gobierno corrompido por la insatisfecha avaricia. “¿Quién mató a Sagrario Díaz­?” Es el clamor de un pueblo digno que se aferra a la esperanza de crecer y busca salir del desolado abismo donde sus líderes lo han arrojado.

Porque Sagrario Díaz es la República Dominicana, ella es cada quisqueyano que ve sus oportunidades y derechos vilipendiados. Sagrario Díaz es la Bandera Nacional, pisoteada por aquellos onerosos y desventajosos contratos que laceran el erario público, que llenan los bolsillos de esos voraces depredadores.

Y nosotros, con la voz ronca y entrecortada del dolor, con el sentir lastimado y herido por la impotencia, con el tedio de ver nuestra hermosa Quisqueya siendo exprimida hasta el tuétano,  seguiremos pregonando a todo pulmón: “¿Quién mató a Sagrario Díaz­?”

Referencias:

  • LA VERDAD SOBRE MUERTE DE SAGRARIO – EL NACIONAL

Bibliografía: El Nacional. (2017). La verdad sobre muerte de Sagrario – El Nacional. [online] Available at: http://elnacional.com.do/la-verdad-sobre-muerte-de-sagrario/ [Accessed 14 Apr. 2017].

  • EL ASESINATO DE SAGRARIO ERCIRA DÍAZ SANTIAGO EN LA UASD – IMAGEN 1 Y 2 

Bibliografía: El asesinato de Sagrario Ercira Díaz Santiago en la UASD. (2017). [https://www.facebook.com] Historia Dominicana en Gráficas.

  • QUEPI, J. Y HENRÍQUEZ, R. – IMAGEN 3 –  

Respuesta de usuario @JQuepi a @jcrhenriquez

En el texto: (Quepi and Henríquez, 2017)

Bibliografía: Quepi, J. and Henríquez, R. (2017). Respuesta de usuario @JQuepi a @jcrhenriquez. [image] Available at: https://twitter.com/JQuepi/status/849307066938294273 [Accessed 4 Apr. 2017].

  • LISTÍN DIARIO  

#MarchaVerde, 22 de enero.

En el texto: (Listín Diario, 2017)

Bibliografía: Listín Diario, (2017). #MarchaVerde, 22 de enero.. [image] Available at: http://www.listindiario.com/la-republica/2017/02/20/454772/organizadores-de-la-marcha-verde-convocan-una-nueva-jornada-nacional [Accessed 23 Jan. 2017].

 

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Rafael Henríquez
Director y Productor de Con Miel y Con Hiel Mass Media, Periodista, Cronista Deportivo, Locutor, Escritor.