“El sonido del 15”

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La moto Yamaha 115S está siendo vendida como pan caliente en el país, y no es para menos, sus 16.0 caballos de fuerza, con 115 cm3, además de una caja de cinco velocidades la hace una de las máquinas más potentes del mercado. Pero, y siempre surge el bendito pero, debido a esa potencia que genera se ha convertido en la herramienta de trabajo de muchos atracadores.

Según el Departamento de Estudios Económicos y Tributarios  de la DGII, para el 2015 el parque vehicular en República Dominicana referente a las motocicletas ascendía  a 1, 946,594. Con un estimado en más de 10 millones de habitantes actualmente, con el último censo en el 2010 habían 9, 445,281, estamos hablando de que alrededor del 30 % de la población, entre conductores y pasajeros, usa los motores como medio de transporte.

¿Por qué utilizo estas estadísticas? Porque el sonido de un motor acercándose está causando un estrés enorme y tiene a la población dominicana con los nervios de punta. Y con casi dos millones de motores circulando diariamente, es mucha la intranquilidad generada.

Los delincuentes están utilizando este medio de transporte para hacer sus fechorías y sin importar la zona, el lugar, el horario, se lanzan con la moto en marcha sorprendiendo a sus víctimas con el fin de quitarles sus celulares, prendas, dinero y hasta la indumentaria (tenis y gorras) si consideran que tiene algún valor.

Pero volvamos al 115, por años  los malhechores se han servido de las facilidades ofrecidas por las motocicletas, estas generan grandes velocidades en distancias cortas, son perfectas para escapes rápidos y sin muchas dificultades se pueden escabullir entre los vehículos evitando la captura la mayoría de las veces.

Para aumentar el rendimiento del motor estos bellacos anillan la máquina o agregan grasa al carburador, cambian la relación piñones-corona, y otras estrategias más con el fin de incrementar la velocidad de la motocicleta. Y lo grande del caso es que van a talleres de mecánica que se dedican justamente a estos trabajos de alteraciones, pero las autoridades atinan en desarticular estas bandas de crimen organizado.

Estás haciendo ejercicios y de repente suena un motor, de inmediato el trotar en el parque se vuelve una zozobra, la incertidumbre se apodera del ambiente y sudas más por causa de la preocupación que por la corredera en sí. Piensas que no cargas con nada de valor, solo andas con la cédula, la llave de la casa y el pasaje, pero cuando viene a ver es peor, ya que estos insoportables personajes te agreden por no tener.

“El sonido del 15” es una canción del género urbano que describe el pánico social producido por el estruendo de un motor Yamaha 115S cuando los delincuentes andan en él asediando y sofocando la existencia de los transeúntes. Los dembowseros Ceky Vicini en colaboración con Bulova y Químico narran en esta canción la forma en que los niveles de ansiedad de todos los estratos sociales aumentan al saberse asediados por estos insoportables atracadores.

 

Los tigueres´ se ponen rápidos por el sonido del 15.

La menor se pone en cuatro por el sonido del 15.

Los polis se ponen moca´ por sonido del 15.

Pero Ureico, ¿qué es lo que tiene el 15?”

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About the Author

Rafael Henríquez
Director y Productor de Con Miel y Con Hiel Mass Media, Periodista, Cronista Deportivo, Locutor, Escritor.